Mucho se ha hablado y debatido al iniciar la presente asignatura, Organización Educativa en Centros e Instituciones, sobre el concepto de educación y de los pilares sobre los cuales se sustenta. Como se nos expone en la obra Voz y Educación según Rivas (2006) “La investigación educativa se ha desarrollado en diferentes argumentos a lo largo de su historia reciente. Algunos más cercanos a las posiciones positivistas, explicaban la educación en sistemas de relaciones causales, de tipo probabilístico, emulando a disciplinas afines; otros ofrecían una explicación centrada en la entidad psíquica que constituye cada sujeto individual y los procesos en los que incorpora el conocimiento; otros ponían el énfasis en sistemas y estructuras sociales en los que la educación cumplía una función propia; otros, en cambio, nos acercaban a la cultura y a los significados que se construían en un contexto intersubjetivo; etc.
Si bien la definición de educación requiere de un estudio profundo y complejo no es fácil de resumir en una sola frase como hace La Real Academia Española en la siguiente definición: “Crianza, enseñanza y doctrina que se da a los niños y a los jóvenes”.
La Ley Orgánica 8/2013, de 9 de diciembre, para la mejora de la calidad educativa en la LOMCE expone que “el aprendizaje en la escuela debe ir dirigido a formar personas autónomas, críticas, con pensamiento propio”. La citada ley sigue desarrollando en su preámbulo que “todos y cada uno de los alumnos y alumnas serán objeto de una atención, en la búsqueda de desarrollo del talento, que convierta la educación en el principal instrumento de movilidad social, ayude a superar barreras económicas y sociales y genere aspiraciones y ambiciones realizables para todos”.
Entrando de forma más profunda en el tema según Snelbecker (1985): Pedagogo, propulsor de la Teoría de la Educación, la Evolución de la Psicología Educativa y la Integración de la Estrategias del Aprendizaje en el contexto de la instrucción educativa. “La Educación tiene por finalidad llevar a la persona a realizar su propia personalidad, dado que es todo aquello que contribuye a proyectar las habilidades, aptitudes y posibilidades del individuo, y a crear, corregir y ordenar sus ideas, hábitos y tendencias.”
Esta definición de educación aunque nos habla de su objetivo primordial no termina de completar en su totalidad un concepto tan amplio como complejo. No hay que caer en el tan manido error de pensar que la educación es solo el puente a través del cual los docentes imparten y evalúan una materia en la escuela; la educación depende en primer término de la familia y a continuación se podrá hablar de la labor del docente, del circulo social, amigos, compañeros, y de la propia maduración personal, emocional, o psicológica del individuo.
La educación no deja de ser un proceso de vida mediante el cual los individuos desarrollamos nuestra capacidad intelectual, pero no olvidemos, quizás lo más importante, a través de ella alcanzamos el desarrollo moral, ético, físico, afectivo, social, político, cultural, familiar, teológico etc. no hay que olvidar el desarrollo de otros aspectos como la creatividad, el respeto, o la dignidad etc. todos ellos tienen como objetivo alcanzar la plena autonomía y la autorrealización del individuo dentro de la sociedad, la familia y la propia personalidad.
Referencias.
Herrera, D. y Rivas, J. (2009) Voz y Educación La narrativa como enfoque de la interpretación de la realidad. Octaedro.
Snelbecker, G. (1985). Learning theory, instructional theory, and psychoeducational. New Cork. Ed. L.E.A.
Ley Orgánica 8/2013, de 9 de diciembre, para la mejora de la calidad educativa. BOE núm. 295, de 10 de diciembre de 2013.
No hay comentarios:
Publicar un comentario