¿Cuál es el principal
objetivo de la escolarización?
La escolarización tiene
en primer término la función de socializar al individuo, integrarlo en la sociedad
de forma que este sea capaz de actuar en ella con el fin de mejorarla, y desarrollarla hacia un estadio mejor del que se encuentra.
El principal artífice de
esta socialización es el docente, siendo conscientes que esta puede
ser el resultado de una determinada ideología política, moral, social, cultural, de la
adopción por parte de los profesores de un modelo educativo concreto. Por tanto
los discentes asumen como propios aquellos valores que el docente trasmite convirtiéndose
no solo en “enseñador o transmisor de temas o conocimiento” sino en el “constructor
y moldeador” de personalidades, de ideologías y de valores.
En el proceso de
socialización es muy importante el contexto en el que se desenvuelve la función
docente pero esto no deja de ser la cara superficial de la cuestión. Lo realmente
trascendente, como nos índica Rivas, es la adquisición por parte de los
discentes de los “valores o ideologías predominantes en la sociedad” en cada
momento de la historia.
Aun no siendo lo fundamental, los diferentes partidos políticos siempre inciden en lo más
superficial, es decir el funcionamiento de la escuela: asignaturas, evaluación,
horarios, promoción, ratio etc. intentando por medio de estos cambios inducir
al alumno hacia una u otra ideología. Podría decirse como argumenta Rivas que
se trata de “cambios de orden administrativo” que no conllevan un cambio social
real. Lo crucial es la forma en la que los niños interpretan y son llamados a
actuar en la sociedad si bien, como se expuso anteriormente, vendrá marcada e
influenciada por la postura socio-política del profesor el cual establece la
escala de valores prioritarios que deberá asumir el alumno y que conllevará la formación de un determinado “orden social”
según Rivas.
Los profesores al
formar parte de una institución educativa asumen, bien de forma consciente o
inconsciente una ideología política, social y cultural; esta será la que
promueve la escuela a la que pertenecen teniendo que aplicar y desarrollar el
modelo educativo que define la institución en la que se encuentran. Puede darse el caso de que
este modelo se encuentre lejos de los principios pedagógicos, políticos,
sociales y culturales del profesor. (Aunque esta sería otra cuestión a debatir)
En última instancia el docente tiene que
mostrarse como medio para la trasformación social, trasmitiendo valores (aquellos
que el profesor crea que son los mejores). Para alcanzar esta trasformación social
se requiere de un compromiso constante en el docente de otro modo se estarían “consolidando”
los modelos ya existentes llevando la sociedad hacia el estatismo.
El auténtico docente
cree en su aportación para trasformar la sociedad desde su modesta aula tanto
dentro de esta como asumiendo otras responsabilidades fuera de ella. En
definitiva se trata de una trasformación moral la cual solo se puede llevar a cabo
por medio de un cambio y de una trasformación política.
Referencias
Rivas, J.I. Cultura institucional y compromiso moral en
el trabajo del profesor.
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